Dia 78: Speightstown

Nuevamente era Domingo y ya estábamos cumpliendo una semana desde nuestra llegada a Barbados. El día anterior lo habíamos pasado bien paseando hasta el torneo de polo al que nos habían invitado. Se nos ocurrió que siendo domingo estaría todo cerrado y la mejor opción seria pasear en bus por la isla y conocerla un poco.

El duo dinamico antes partir al paseo por el norte de la isla.

El duo dinamico antes partir al paseo por el norte de la isla.

Nos levantamos sin prisa y al rato vimos a Gaspar que venia en su bote para despedirse. Había decidido levar anclas y cruzar hacia St. Vincent. Sin duda un  lugar que no íbamos a conocer, pero que merecía la pena visitar. La despedida del español fue rápida y nomas le deseamos suerte. Creo que quedamos en seguir en contacto a través de la radio, hecho que nunca sucedió. Fue la ultima vez que supe de el, pero no dudo que le habrá ido de puta madre en su viaje.

La noción de tiempo es muy distinta en las islas y sobre todo cuando uno habita a bordo de un velero. El calor hizo que nos diéramos un chapuzón. Eduardo calzaba su zunga negra y yo una vieja bermuda. Era una día para relajarnos y hacer de cuenta que no teníamos problema alguno.

Edu con su zunga

Edu con su zunga

Después del almuerzo nos bajamos y caminamos hasta el centro desde donde partían todos los buses. Decidimos tomar el que llegase mas lejos, como para recorrer la isla entera. Alguien nos dio el numero del autobús que nos podría llevar hasta el extremo norte de la isla recorriéndola por la carretera del oeste ( la Hwy 1B ). Sin dudarlo nos subimos al primer colectivito azul y amarillo que nos llevaría de tour por solo un par de dólares. Íbamos montados con el pueblo, lo cual hacia de esta experiencia un viaje mas simpático y autóctono. El bus avanzaba muy lentamente por la carretera deteniéndose en donde alguien lo parara. Había paradas fijas, pero no siempre eran respetadas por los pasajeros. La ruta nos dejaba ver el mar de a ratos y el paisaje iba cambiando pero sin alterar en mucho el clima general de Domingo que se respiraba. Luego de una hora pasamos por Speightstown y el bus se desvió alejándose del mar. Un rato mas tarde pasamos frente a la fabrica de Mount Gay, la marca de ron de Barbados, orgullo de la gente local. Allí se bajaron las ultimas dos personas que iban en el recorrido. Eduardo y yo no sabíamos bien que hacer pero esperábamos llegar a alguna terminal.  Un kilometro mas adelante el camino se acabo. No había terminal ni casas cerca. El conductor empezó a pegar la vuelta para regresar por donde habíamos venido. Le preguntamos si hasta aquí llegaba y nos dijo que si, que esto era lo mas lejos. Habíamos llegado al fin de Barbados (al menos en lo que a rutas de autobús concierne). Nos volvimos a sentar a nuestros asientos y comenzamos a recorrer el camino de vuelta sin pagar boleto alguno. En cierto modo era un dos por uno que no habíamos anticipado.

Buses de Barbados

Buses de Barbados

La verdad es que estábamos un poco cansados de estar sentados en el autobús de los colores xeneises, así que decidimos que al llegar a Speightstown nos bajaríamos para recorrer un poco a pie.  Quince minutos mas tarde le agradecimos al chofer por traernos de vuelta y nos bajamos terminal de autobuses de Speightstown. Desde allí caminamos un par de cuadras hasta la costa y fuimos observando como al igual que el domingo anterior cuando caminábamos con mi hermano por Bridgetown, la mayoría de los negocios estaban cerrados. Igual era pintoresco conocer el interior de la isla en un domingo. Uno veía a los personajes que se podían reconocer como estandartes de cada esquina. Algo me hacia sentir que esas mismas imágenes las hubiéramos encontrado una década antes o mañana por la tarde. Creo que encontramos un kiosco de playa en el que nos tomamos un agua de coco fresca. El calor en la isla no era agobiante pero el sol pegaba bien fuerte sobre el pavimento del Esplanade.

Tras el refresco caminamos cinco cuadras y nos sentamos en un banco para ver como el sol caía sobre el mar caribe. Habíamos conocido Barbados. Nos podíamos volver contentos.

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