Luces rojas

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Salí por la avenida. Todavía chorreaba agua de mi pelo. Sentía, como cuando era chico, ese gusto a adrenalina. Me detuve en las primeras luces rojas. El gusto era mas fuerte y presente. Dude unos instantes, pero igual subí por unas escaleras interminables. No me detuve a descansar. Cuando llegue, agitado, no podía distinguir los objetos ni a las personas debido a la penumbra roja. Lentamente se acerco una señorita. Tuve miedo, hacia meses que no hablaba con una. Me saludo con un beso, y esto me endureció aun más. Solo atine a decir:

-¿Cómo te llamas?

Todavía recuerdo su nombre: Zelma.

Así perdí lo único de niño que aun conservaba. Fueron diez minutos, mágicos, desenfrenados, con un precio simbólico que demuestra una vez mas la inutilidad del dinero como medida de estado de animo o las sensaciones internas.

Perdí, así es. El deseo supero a la ficción de un amor imposible.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *